martes, 5 de abril de 2016

Con vida se cumplen años

El viernes cumplió 75 años el Diario Jaén, este año cumple 50 años COPE jaén, y cuando hay un cumpleaños lo que nos encanta es celebrarlo y felicitar. porque un cumpleaños es sinónimo de felicitaciones y felicidad. Por una parte nos sirven para juntarnos a los seres queridos, por otra para recordar cuando llega esa fecha a alguna persona o acontecimiento que ha sido especial en nuestra vida…pero para ello lo principal es eso mismo, tener vida para cumplir esos años. Si no vives, o si no naces…nunca celebrarás un cumpleaños. 

Hoy se celebra la Jornada por la vida, “Cuidar la vida, sembrar la esperanza”, donde se nos llama principalmente a cuidar la casa común, y en particular en practicar la ecología humana, cuidando la vida desde su inicio.
Y si es la jornada por la vida, como científico lo primero que me pregunto es ¿qué es la vida?. 

Hace 10 días publicaba la prestigiosa revista Science un trabajo de Craig Venter que lograba reducir a 473 genes el menor equipamiento necesario para que un organismo tuviera vida libre, vida sintética, esto es, para existir y reproducirse. Lo conseguían tomando la célula más pequeña que pudieron (un mycoplasma) y sobre ella, una vez vacía de contenido genético, inyectaron el resultado de ensamblar de manera artificial las unidades básicas del ADN de la bacteria mycoplasma mycoides, generados artificialmente a partir de los 4 componentes bioquímicos básicos del ADN. El nuevo “software genético” se adueñó de la bacteria y no dejó ni un rasgo de la antigua especie. En pocos segundos se había transformado en una especie diferente.

Imagen de Manuel Canales (https://cmcagustinos.files.wordpress.com/2011/02/1873515_1012.jpeg)
Quizá este avance hace más complicado establecer el límite exacto de lo que es una nueva vida, y se especula que se puede reducir el número de los 473 genes, pero pone más luz a los 20 mil nuevos genes de la concepción de una nueva vida humana. 

Y lo más humano, incluso científicamente humano, es defender la vida de nuestra especie, esa vida, y la vida de los niños que se ahogan en el mediterráneo huyendo de la guerra en su país, de los que son reventados por un acto terrorista en nombre del yihadismo o de un nacionalismo provinciano, la vida de los que mueren de hambre por inanición en los países del tercer mundo mientras aquí miramos para otro lado, y de los que mueren aquí, en las chabolas de las grandes ciudades, en situaciones tercermundistas, mientras nos limpiamos la conciencia tuiteando sobre los que están lejos.

Y para todo ello, para pelear por esto o para ignorarlo, para escuchar (o leer) esta columna o sólo oírla, para apoyarla, criticarla o complementarla, lo primero es que hay que estar vivo, porque sin esa premisa inicial apaga y vámonos, ni nos preocuparían los pactos, Rajoy, Sánchez, Rivera o Iglesias; el 1-2 del clásico, el homenaje a Johan Cruyff, Bódalo o los cumpleaños, nuestros o de Diario Jaén y Cope Jaén. 

Por tanto, hoy 3 de abril entonemos un, valga la redundancia, ¡viva la vida!.