lunes, 28 de marzo de 2016

Redes sociales, cooperativas y Política

Hoy se han presentado en la Diputación los resultados de un proyecto provincial entiendo que bastante significativo.  El origen del mismo se remonta a unos cursos sobre Redes Sociales que me propuso codirigir Antonio Guzmán Vico, como gerente de la entonces Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias (FAECA), hoy Cooperativas Agro-Alimentarias de Jaén. 

La idea era sencilla a la vez que atrevida: propiciar el uso de las Redes Sociales a las cooperativas de a Provincia, para venta, promoción, comercio electrónico, gestión interna, etc. Para ello se impartieron dos cursos en la sede de Baeza de la Universidad Internacional de Andalucía. El éxito y buen hacer de las cooperativas, y esa formación previa llevó a este proyecto: 

(Foto de +Alberto Castán)
Procurar la actualización e inmersión de las Cooperativas Agroalimentarias, particularmente las oleícolas, en la red para de evitar la brecha digital respecto a terceras zonas productoras. Potenciando paralelamente la marca de Jaén como líder mundial de calidad de Aceite de Oliva Virgen Extra.

En un año unas 17 cooperativas han podido apreciar un cambio sustancial en su desarrollo digital y en el marketing digital, y han sido el acicate para su extensión de forma capilar a otras.  

Es importante que en la provincia seamos capaces de trabajar a una, de concienciarnos en que tenemos una riqueza valorada internacionalmente. y de la que se están posicionando economías de otros países y o nos damos cuenta a tiempo o lo vamos a lamentar.

Como en este caso, creceremos como sociedad si trabajamos a una, Cooperativas, Universidad, el apoyo de la Fundación del Olivar  y finalmente los gestores a los que hemos dado las responsabilidades de dirigirnos. En este caso ha salido adelante por la clara apuesta del Presidente de la Diputación, Francisco Reyes. Y lo tomo como ejemplo, tenemos dirigentes en nuestro entorno que creen en lo que hacen, con vocación de servicio, y que encima deben de lidiar con las críticas generalizadas hacia la clase política, críticas de vividores o corruptos que por otra parte se han ganado a pulso, pero no todos están en el mismo saco, ni vale el etiquetarlos de casta para minusvalorarlos. Conozco alcaldes y concejales de diversos municipios, que lealmente trabajan por su gente, (y se equivocan como todos) cuya vocación les mantiene por encima de las manzanas podridas que comparten su cesta. Las generalizaciones siempre son injustas, y que cada palo aguante su vela, pero que los justos ayuden a limpiar la era, que esta sociedad lo necesita para poder ir a una.