miércoles, 27 de enero de 2016

Canibalismo político

En la tristemente famosa estación de Atocha hay un jardín tropical lleno de tortugas, hay unas 300, pues bien, resulta que de éstas, unas 240 son ejemplares ilegales, exóticos, que los viajeros han dejado allí entendiendo que era un buen paraíso para abandonarlas.

El problema comienza porque las nuevas habitantes de la estación no comen la comida que los responsables de la estación echaban a las primeras inquilinas. Como resultado del hambre las nuevas han entrado en el canibalismo, y esto ha sido denunciado por algún amigo de los animales

Pues para canibalismo y seres exóticos, ese es el nuevo Congreso de los Diputados, vaya panorama que estamos viviendo. 

Quizá no habría este mercadeo si la democracia fuera más democrática, pues en cada partido hay votantes de todas las sensibilidades, con lo que si los representantes actuaran como su nombre indica,por ejemplo habría votos socialistas de todo el espectro que ocupa el partido, desde los afines al la denominada gran coalición, hasta los que defienden ideas similares a las de podemos; y eso pasaría con todo el hemiciclo, con lo que ni habría intercambio de senadores, carteras, prebendas…sino ideas compartidas por las diversas sensibilidades., programas y que cada diputado votara como representante, no como un bloque con una única sensibilidad…cambiante

Volviendo a las tortugas de Atocha, los responsables de la Administración de las Infraestructuras Ferroviarias, (Adif, antes RENFE) han pensado que lo mejor era sacrificar a las nuevas, sin embargo los amigos de los animales lo han impedido, para que éstas no sufran, ¿saben cuál va a ser el resultado final?, adiós a las tortugas de la estación de Atocha, ni las de antes, ni las de ahora ni las futuras, el jardín tropical se cerrará.

No sé cómo acabarán los diputados, pero  esta legislatura tiene menos futuro que el jardín tropical de Atocha, y es que las mezclas forzadas de especies tan diversas no dan buen resultado.

Por cierto, no digo que no sea un tema importante lo de las tortugas, pero creo que algunos deberían preocuparse antes por las personas que también pasan hambre en los bancos de esa misma estación, y que duermen allí tirados, como también sucede en el parque de la Concordia en Jaén, y solucionado ese problema, el de las personas, ya podemos dedicarnos a los animales, que algunas veces perdemos el norte.