jueves, 21 de enero de 2016

Por el humo de sabe...

Si hay que resumir la actualidad con una palabra esta semana la elegida es sin duda FUEGO, uno de los cuatro elementos de la antigüedad clásica, junto al Agua, Tierra y Aire, presente en todas las religiones y sus rituales, ha sido la estrella en este fin de semana de las 38 Lumbres de San Antón. 
Alrededor de este fuego los melenchones y las rosetas, y una multitudinaria carrera con diez mil inscritos.

Como decía Focílides, “El pueblo, el fuego y el agua no pueden ser domados nunca”, así que la tradición se mantiene con restos de poda de oliva aunque ya sin capachos viejos de esparto impregnados de aceite como combustible.

Y mientras aquí disfrutamos del “Tremendo contraste entre el crepitar del fuego en su comienzo y la paz de la ceniza”
(José Luis Coll), el rey trata de apagar los fuegos electorales que se prenden por la zona catalana, Iglesias los de sus grupos parlamentarios, Sánchez calcula si podrá librarse del fuego interno de su partido desde la Moncloa, de la que parece no querer salir Rajoy, que aunque haya fuego cualquiera se agarra a un clavo ardiendo.

Así que en lugar de aquel eslogan (¡país de eslóganes éste!) “Todos contra el fuego” acabaremos con el de “ponga un pirómano en su lista”…y contra los pirómanos, los bomberos, como los sevillanos, que han ido a Lesbos a mostrar su amor por el semejante y les detienen,…., pero la verdad prevalecerá, porque “El amor, la tos y el fuego no pueden ser encubiertos”. 

Y para fuego el que hay entre el concejal Juan Carlos Ruiz y los bomberos,. Confío en el nuevo alcalde, Javier Márquez, que mañana cumple 50 días de mandato, y en su criterio por referencias de amigos comunes, pero que “la ira, como el fuego, o se apaga al primer chispazo o cada vez es más difícil de sofocar”.

Y de las comparaciones del consabido elemento me quedo con la que dice que “el amor es como el fuego, si no se comunica se apaga”, hagamos que corra aquel en lugar de éste.