lunes, 8 de junio de 2015

El ciber-camino del mal

Seguramente han oído hablar de la Deep Web, o Internet oculto. Por si no es así o lo que han oído se acerca más a películas de ciencia ficción que a reali dad vamos a comentar algo al respecto.

Se conoce como Deep web a toda aquella información que hay en Internet y que no es accesible desde los buscadores, o sea, no es visible sin unas condiciones de acceso específicas. Se estima que en tamaño es 500 veces el Internet visible.

El desconocimiento genera en torno a esto un halo de misterio que hace que se confunda la Deep web con la internet oscura o Dark web, esto es, las cloacas de internet.

Los contenidos ocultos no necesariamente son ilícitos, ni siquiera inmorales, de hecho basta pensar en el contenido que puede tener cualquier empresa o particular sobre contabilidad, nóminas, patentes, todo legal y transparente pero oculto a buscadores y accesos no autorizados.

Lo que lleva a generalizar es la parte oscura del internet oculto. Es evidente que delincuencia y visibilidad son conceptos antagónicos y es aquí donde nos encontramos la parte más sucia de la red, el submundo de moral distraída por utilizar una terminología suave

Sin grandes dificultades, aunque con grandes riesgos, es posible acceder a cuentas robadas de PayPal, comunidades prosuicidios, páginas gore, blanqueo de dinero utilizando bitcoins (la moneda de internet que no depende de ninguna autoridad central ni de los bancos), móviles robados, terrorismo, armas, documentación falsa, drogas, contratación de hackers, sicarios...e incluso policía que, al estilo de lo que hacen la policía americana de situar vehículos abiertos que bloquean cuando un maleante se introduce para robarlos y usan como cebo para detenerlos, hay falsas páginas de ciberdelincuencia para capturar ciberdelincuemtes,

y por supuesto, rizando el rizo, estafadores que engaña a delincuentes.

Pues visto el tamaño de la Internet oscura me viene a la cabeza la frase de Miguel de Cervantes: “La senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio, ancho y espacioso”

Necesitamos profesionales virtuosos para estrechar el ciber-camino del mal