martes, 16 de junio de 2015

Paulina Rubio, las TIC y la #PAU2015 (o sea, la Selectividad)

Muy buenas tardes, queridos oyentes, muy buenos días querida Paulina Rubio:

Como ya sabrás #PAU2015 es el hashtag dedicado a las Pruebas de Acceso a la Universidad o Selectividad de este año, que en Andalucía comienzan mañana. es evidente que no todo el mundo aspira a ser universitario, pero cuando una tiene más de 10 millones de seguidores en Twitter conviene manejar la cuenta con pies de plomo pues cualquier error se multiplica. y claro, los estudiantes en sus ratos de ocio o descanso, entre libro y apuntes, acuden a sus redes sociales y encontrar que una cantante confunda el término que utilizan para hablar de trucos, cómo afrontar los exámenes, chuletas, lo que ha caído en otras comunidades (como la catáfora) lo confunda con promoción de su último trabajo “Mi nuevo vicio” les da una magnífica puerta de escape.

Otros aprovechan el twitter para aliviar las tensiones atacando e insultando a @pau, sin saber que corresponde a Pau García-Milá, un joven empresario barcelonés de 28 años que finalmente se lo ha tomado con mucho humor.

Y es que la generación que accede este curso a la selectividad es tecnológica para comunicarse, desestresarse, estudiar, compartir y copiarse. En este  sentido, como siempre ha ocurrido, el alumno va por delante, así ya hay pinganillos que se introducen en el oído y sólo se pueden sacar con un imán y  van complementados por unas gafas o un bolígrafo bluetooth. Y el problema es que las universidades no pueden emplear inhibidores, por tema legal por una parte, y por logística por otra, ya que no se puede dejar las aulas, y por tanto a los profesores, incomunicados ante posibles incidencias o errores en los exámenes, compartidos y simultáneos en toda la Comunidad 

Pronto veremos, como en Luoyang, China, drones de alta resolución vigilando y grabando cada movimiento desde el aire, así como acceso a las aulas a través de detectores de metales, térmicos y rastreadores de frecuencias durante las pruebas. 

“Ni rosas ni juguetes”, como dice la canción de Paulina, tecnología es lo que quieren nuestros jóvenes. Desde aquí desearles toda la suerte, tranquilidad y unos resultados acordes a sus méritos y trabajo, y no a la tecnología que les rodee.