miércoles, 8 de octubre de 2014

¡Váyanse, por decencia y vergüenza, a la p*** calle!

La actualidad me trae a la memoria a ese pícaro lazarillo de Tormes que, habiendo acordado repartir un racimo con el ciego al que servía, tomando alternativamente una uva cada uno, y aprovechando la ceguera a cada tirón en su turno las arrancaba de tres en tres, entonces el ciego se lo echó en cara, a lo que el muchacho preguntó que cómo lo averiguó sin ver, y aquel contestó con una lógica aplastante: porque soy ciego, pero no tonto, porque yo las cojo de dos en dos y tú sí me ves a mi y no me dices nada.

¿Y porqué me viene a la memoria este clásico?, porque ver, con las tarjetas opacas de Caja Madrid, a los representantes  de PSOE, PP, UGT, CCOO, IU y patronal gastando de forma indecente a manos llenas, me hace dudar,  Me cuesta mucho creer que los superiores de todos ellos nunca hayan protestado., sinceramente ¿estos cuartos o quintas espadas van a ser los más listillos y con más beneficios por representar a sus partidos y sindicatos?, ¿estos de tercera o cuarta fila gastaban de manera superflua 51 millones de euros y ninguno de sus compañeros de igual categoría en consejos similares tenían ese beneficio, ni protestaban a ver tomar las uvas de dos en dos?, ¿y qué decir de los de categoría superior y puestos más destacados?. Yo no digo que sea generalizado y cojan más uvas a más categoría, pero me cuesta creer que éstos sean los listos y sus superiores ciegos y tontos.
y es que la literatura enseña mucho. 

Y también enseñan las hemerotecas. Oír a uno de ellos, al secretario general de la UGT de Madrid, cómo hablaba del reparto y buen uso del dinero público, y  cómo le gritaba al gobernador del banco de España que se fuera por decencia y por vergüenza a su “puta casa”, y luego gastaba 42.000 euros del banco que desahuciaba parados...pues por la misma decencia y vergüenza que reclamaba a otros, ya le han dicho “váyase a su p*** casa”, pero realmente le deberían haber dicho  castizamente “váyase a la p**** calle”, y donen por decencia y por vergüenza su “p*** casa”, por cierto, de tres plantas y 3300 euros el m^2 en el barrio de Hortaleza, a los desahuciados de su banco.