lunes, 22 de septiembre de 2014

Crónicas de Jaén V

El pasado viernes Juan Espejo, presentó su libro Crónicas de Jaén V.

El acto sirvió para hacer un repaso de los 5 ejemplares, las crónicas de 20 años del día a día de Jaén.

Desde el 92 noticias tan trascendentes para la provincia como la crisis de Santana Motor, las tragedias humanas de Mancha Real, o tan bochornosas como el caso Bartolín, alcaldes y alcaldesa con sus corporaciones y decisiones. Y cuando uno trata de ver esta ciudad y provincia con perspectiva, hay, tristemente, ciertas piezas que no encajan.

¿Porqué no hay continuidad de actuación en las decisiones importantes?, ¿será que las decisiones se toman con el "cortoplacismo" de los comicios electorales?. Si gobernantes, opositores y ciudadanos pensaran en Jaén por encima de sus colores habría un museo de arte íbero, quizá no un Guggenheim, pero tampoco lo es el Picasso de Málaga, lo importante es el contenido. Quizá si fuéramos a una, este curso los alumnos de primero podrían haber optado al grado de Medicina en Jaén, quizá Geolit no tuviera qué envidiarle al PTA de Málaga o al futuro Parque de la Salud granadino. Quizá la ciudad se habría desarrollado con más visión de futuro, y no a parches y remiendos de parches anteriores. Quizá sería una ciudad bien comunicada por tren y con autovías de este siglo, y no la del bache o en obras, así no perdería cada vez más la etimología de su nombre.

Sin duda, lo mejor de Jaén son sus gentes, y de ello presumo asiduamente, pues al no ser  oriundo no falto a la humildad, pero nos sobra algo de resignación, creer más en nuestra tierra. Puedo asegurar, porque en mi profesión ayudo a modelar a los jóvenes giennenses en su edad de oro, que el potencial humano es infinito; deseo que la gran noticia de estos 20 años, la Universidad de Jaén, lo sea para transformar esta tierra, y no sólo académicamente sino en ilusión, en forma de enfrentarse a las circunstancias, en sacar provecho a la provincia y a su gente. Entonces habrá merecido la pena.

Justamente hoy han entrado a clase los jóvenes que nacieron hace unos 18 años, con la UJA ya entre ellos ¿sabremos darle como sociedad lo que necesitan para que lo transmitan mejorado a las siguientes generaciones?, de todos depende.