lunes, 8 de julio de 2013

Al éxito y al fracaso trátalos con la misma indiferencia


El jueves y viernes pasado tuve el privilegio de ser invitado a la parte más exclusiva de un evento internacional, que se celebró en Granada, sobre la red social Twitter. Compartir mesa, mantel y conversaciones con Tony Wang, el responsable de Twitter en Europa y sus colaboradores, fue un lujo. Pero también es un privilegio contar con estos dos minutos semanales en la Cadena Cope, y lo más provechoso es fundir ambos, así que voy a tratar de trasladar algo de lo que pude aprender, pues el mejor conocimiento es el que se comparte. 


Por destacar dos temas de gran actualidad: Me sorprendió gratamente que en la mencionada cena estuvieran, junto a los responsables de Twitter, y los organizadores de Ideal y Vocento, el corazón y cerebro del evento, el socialista alcalde de Jun, con el impulsor del mismo, el popular presidente de la diputación Sebastián Pérez, y ante Pons y Jauregui no pararon de elogiarse con sinceridad manifiesta y demostraron que el trabajo sin color es beneficio mutuo y del resto. ¿Si tenemos dos manos, para qué usar sólo la derecha o la izquierda?

La segunda, la ponencia de Laura Gómez, accionista, y parte femenina de los inicios de Twitter y de su expansión, que supo trasladar la mentalidad empresarial de Silicom Valey: allí nadie se ríe del fracaso del otro, el fracaso es una oportunidad, una oportunidad para aprender. Y un consejo nos dio, resumido en una sentencia muy actual en esta sociedad cada vez más polarizada:

Al éxito y al fracaso trátalos con la misma indiferencia