lunes, 1 de abril de 2013

Escraches

¿Se imaginan a un grupo de padres de alumnos suspensos poniendo pegatinas en la puerta de la vivienda del profesor?, ¿Y a un grupo de familiares descontentos de enfermos encamados abucheando al médico...mientras compra el pan?, ¿y montando una protesta en el portal del funcionario de turno que resuelve los papeles con una lentitud pasmosa que te obliga a perder mañanas enteras?

Para no ser acosadores nos podríamos inventar un término, como 'escrache', y así rellenamos con una palabra que no existe en el Diccionario de la Real Academia de la lengua, entre escozor y escriba.

¿Y a un político sí se justifica?, pues quizá sea más razonable acosar (perdón escrachar) al profesor incompetente, al médico o al funcionario que nos toca, antes que a un político...total, a éste último sí nos lo podemos quitar en unas elecciones. Y como las decisiones de los políticos son vitales (¿más que las de los médicos negligentes?) ¿cuáles son los límites del acoso a políticos?:

¿Si votan la construcción de un centro comercial que me arruina el negocio familiar?, ¿puedo acosarles?,

¿Si los concejales de mi pueblo votan hacer una rotonda que transformará mi calle en ruidosa?, ¿puedo ir yo a hacer ruido a sus casas?, ¿y seguirlos al llevar a sus hijos menores al colegio?, ¿a partir de qué edad a un hijo no le afecta el acoso a su padre?

Yo puedo no estar de acuerdo con Rajoy o con Griñán, de hecho es muy difícil estar de acuerdo con los dos a la vez, y no tanto estar en desacuerdo con ambos, pero los dos son mis presidentes, y si creo en la democracia, desde el primer senador hasta el último de los concejales los hemos elegido libremente, mis conciudadanos y yo. Si lo hacen mal, basta no votarlos; si delinquen que caiga todo el peso de la ley, pero son todos mis representantes. El acoso que están sufriendo me parece un comportamiento antisocial y antidemocrático

Dicho esto, creo que es cierto que nuestra sociedad parece llevar años dormida, o mejor anestesiada, y debe reaccionar, plantarse ante las injusticias, especialmente para defender a los más débiles. Pero es una paradoja que para defender a los débiles se acose al entorno familiar, donde hay también débiles. Cada uno es responsable de sus actos, y no podemos hacerles pagar por los de sus padres o familiares. 

La violencia quita toda la razón, o mejor, "La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve" (martin Luther King)