jueves, 25 de febrero de 2016

¿Para discrepar hay que ofender o ir contra el buen gusto?

Como docente, además de la parte académica, creo que nos corresponde transmitir a los alumnos valores, pero…

 ¿Con qué argumentos le dices que al acto de imposición de becas final de curso sería lo suyo el que fueran con traje si ven a parlamentarios que en su primera sesión de investidura como diputados de la nación no llevan ni chaqueta, o van a una recepción real como a pasear al perro?, ¿cómo les transmites normas esenciales de elegancia y saber estar si la nueva directora de comunicación de Colau presume de mearse en plena gran vía murciana? (y no uso miccionar ni orinar porque estaba meando, en el sentido más chabacano de la palabra)

¿Cómo les dices que deben esforzarse para el futuro si ven el nepotismo que provoca las contrataciones en contra de los necesarios criterios de mérito y capacidad?, es más rentable en el CV el ser ex-pareja de.

¿Cómo les transmites la coherencia si las hemerotecas nos muestran cómo estos representantes parecen tener la ética de Marx, pero no de Karl, sino de Groucho con el famoso “estos son mis principios pero si no les gustan tengo otros”?

¿Cómo les instruyes en el respeto a las creencias de otros cuando actúan buscando herir en lo más profundo, entrando en recintos sagrados, con malas formas (en todos los sentidos), violando monjas con crucifijos en los títeres y para colmo justificando desde las altas esferas todas y cada una de esas actuaciones soeces y asquerosas?

¿Cómo les inculcas la no-violencia ante las asalta capillas que amenazan con un “ardereis como en el 36” (por cierto, incultura de fechas)?

 Una cosas es tener ideas antagónicas a las de la democracia en la que vives, o ir contra el sistema económico, o contra el sistema político establecido, ir contra la cultura occidental, contra la estructura del país,…¿pero para demostrarlo tienen que ir contra el buen gusto, la decencia, la educación, el respeto, la paz, la libertad del otro,…?, a veces creo que se equivocaron al escribir el nombre del partido y lo inscribieron con P querían haberlo inscrito con J.