lunes, 23 de junio de 2014

Su derrota ¿el último triunfo de la Selección Española?

Finaliza la Selección Española el mundial de Brasil, independientemente de lo que haga en el terreno de juego.

Desde aquí quiero transmitir mi admiración por Del Bosque, Casillas, Iniesta, Piqué, Sergio Ramos,...y Luis Aragonés. Y les doy las gracias. Estamos en un país que siempre ha sido muy de hacer leña del árbol caído, pero yo creo que deberíamos recibirlos como lo que son, unos campeones que nos han llevado a lo más alto.

Nos hicieron gritar todos juntos el “A por ellos”, disfrutar en familia, abrazarnos a los vecinos, sentir orgullo por nuestra bandera, salir a la calle todos a una como nunca había sucedido...y esos momentos felices nunca se borrarán de las generaciones que los hemos disfrutado.

Pero desde mi punto de vista lo mejor que hicieron fue cambiar la mentalidad de un país, nos hicieron ver que con trabajo, esfuerzo, por encima de las críticas iniciales al entrenador, con unidad (independientemente del equipo) se puede llegar a conseguir hasta el objetivo más impensable. En una España cuya moral era penosa desde el desastre de Annual, vimos que podemos ser el número uno.

Creo que sólo esos dos motivos bastan para estarles agradecidos. Nunca más otra generación de españoles vivirá lo que hemos disfrutado nosotros, dos eurocopas y un mundial, y no porque dentro de muchos años no pudiera volver a suceder, sino porque nunca será desde el derrotismo de no pasar de las primeras rondas. Si volviera a suceder, que es improbable, tendrán un cierto respaldo en que España puede hacerlo porque ya lo hizo una vez. Nunca será como esta etapa.

Pero estoy convencido que la última aportación de esta Selección va a ser conseguir cambiar otro defecto nacional, y convertirnos en agradecidos. Nosotros que no reconocemos a nadie hasta que fallece, estamos en el camino de cambiar también en esto. De saber valorar y reconocer la trayectoria y, lo más importante, no sólo no valorarlos por el resultado final, sino dejar de ser crueles con el triunfador caído. Si esa lección la aprendemos, nuestra sociedad habrá dado un nuevo paso de gigante, y nos permitirá, por ejemplo, que los emprendedores puedan volver a apostar por una idea tras fracasar en una o varias previas, como sucede en países como Estados Unidos; o podremos quitarnos el complejo de que, estando en la cima, tener el resquemor de que algún día bajaremos y entonces los que nos daban palmadas en la espalda nos den puñaladas. Si esto es así, estas derrotas de la Selección serán realmente el mejor triunfo que podríamos sacar del mundial, y habiendo perdido el equipo habrá ganado el país. Yo apuesto por ello.


Gracias selección.