lunes, 10 de junio de 2013

Lo confieso: yo también trabajo para la Agencia Nacional de Seguridad de los EEUU

Ha saltado a la luz pública este fin de semana, a raíz de unos documentos en manos de los diarios “The Guardian” y “The Washington Post” que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos tiene acceso directo a los datos y a los servidores de empresas de Internet tan poderosas como Google o Facebook. Rápidamente han surgido desmentidos a medias, polémicas parlamentarias, justificaciones en pro de la seguridad nacional, etc.

No seré yo quien confirme o desmienta, simplemente aportaré algo de luz: Gmail es el correo de Google, y tiene 425 millones de usuarios en el mundo. Ofrece gratis 10 Gb de correo, un disco duro virtual (Drive) y la posibilidad de compartir documentos online, servicio de chat y vídeo conferencias y un canal de vídeos gratuito (el popular YouTube), mapas detallados de todo el mundo, y coches y satélites regalándonos esos datos. ¿porqué?. ¿gratis?

Facebook es una red social con mil millones de usuarios activos, o sea uno de cada 7 habitantes del planeta. Cada 20 minutos de suben unas 3 millones de fotos, y la mitad son etiquetadas....¿gratis?

¿No se han parado a pensar porqué es gratis?, pues quizá es porque nosotros no somos los clientes sino la mercancía.¿Conocen a algún granjero que no les de la comida gratis a sus cerdos?, ¿comida gratis, claro, si luego os vende a trozos?.

Y no sólo eso, si alguien quisiera hacer una base de datos para que una cámara reconociera una cara entre otras muchas, además de un buen software debería de tener una gran cantidad de imágenes etiquetadas para lograr por comparación diferenciarla. ¿qué mejor que sean millones de personas los que metan sus datos y los de su entorno?, millones de personas trabajando gratis...y eso permitiría por ejemplo que si hacemos una foto del público de un estadio, reconocer a cada uno de los aficionados, o en una manifestación o convención política, religiosa etc. O en un aeropuerto saber quién es cada uno de los que pasan por la puerta. Y el etiquetado es sólo un ejemplo.

Otro día hablaremos del contenido de los correos, la geolocalización, las redes de contactos, los datos de las búsquedas,...

Conclusión: Yo no digo que la Agencia use los datos, pero si no lo usan no deben llamarse servicios de inteligencia.