lunes, 11 de marzo de 2013

La elegancia, la educación y el chándal

¿Imaginan a Leo Messi salir al terreno de juego vestido para bailar tango?, ¡Ridículo!, aunque dijera que era para reivindicar su tierra...

¿Imaginan ir al medico y encontrarlo en bañador?, perderíamos toda la confianza.

¿Imaginan a Rajoy o Zapatero en las cumbres europeas vestidos de toreros, en solidaridad con la fiesta nacional? De vergüenza ajena.

Pues un presidente en un acto oficial, en chandal es ridículo, te hace perder la confianza y es una vergüenza. Pero lo malo es que la moda se extiende. Comenzó Fidel Castro, que al menos se quitó la ropa militar, le siguió Chávez, que en paz descanse, y ahora le toca a su sucesor...Maduro, que luce el chandal con la bandera venezolana para presidir la capilla ardiente y recibir a los máximos mandatarios internacionales. Entre otras cosas me parece una falta de respeto. En mi época de alumno universitario han echado de clase a algún compañero mío por ir de esa guisa.

Que si lo que pretenden es transmitir sencillez y humildad ¿ No sabe que se puede ser elegante, que hay ropa de vestir al mismo precio e incluso a menos que un chándal?. Si lo que pretenden es mostrarse como personas sanas, que salgan haciendo deporte, que para eso es un chandal. En otras situaciones es hasta antihigiénico.

Y es que cada atuendo es para una situación y cada situación exige su vestuario. Elegancia, buen gusto, estilo,...no dejan de ser cuestión de educación, educación para saber cómo vestir y educación con respecto a los demás.


Ya saben "El bruto se cubre, El rico se adorna, El fatuo se disfraza, El elegante se viste".