lunes, 14 de mayo de 2012

El 15M y la Comunicación política

Este fin de semana ha vuelto aquel movimiento que agitaba conciencias, conocido como del 15M o los indignados. Unas cien mil personas, dos mil de ellas en Jaén, proyectando sus decepciones o descontento. Entre aquel 15M y éste ha habido unas elecciones generales, medio democrático de propiciar el cambio, y más de 10 millones de electores así lo propiciaron

Acudiendo a las cifras, en Jaén capital votaron sólo al PSOE unos veinte mil electores, luego con un 10% de ellos ya tendríamos para igualar esta manifestación de indignados, datos extrapolables a nivel nacional. Y hay quien se convence con estos cálculos asegurando incluso que estos indignados son descontentos de la izquierda que no son capaces de acatar lo que sale de las urnas.

Pero esta justificación sencilla no es más que eso, una justificación; estas manifestaciones pueden señalar lo que ciertos sondeos muestran, que el descontento puede abarcar a más sectores, incluidos los votantes mencionados que propiciaron esperanzados el cambio. Muchas medidas adoptadas no son aceptadas, y más si se contraponen con otras como puede ser el caso de los recortes en sanidad y educación versus los rescates bancarios.

A mis alumnos trato de hacerles comprender que tan mala puntuación tiene en un examen el que sabe resolver un problema pero no es capaz de escribirlo y explicarlo negro sobre blanco como el que no escribe el desarrollo simplemente porque no tienen ni idea. De nada sirve dominar la materia si no se es capaz de transmitir ese conocimiento. La puntuación es la misma que la del que no lo domina.

¿Este gobierno está tomado decisiones tan mal como el anterior?, ¿tampoco saben estos políticos cómo contrarrestar la crisis? ¿o lo que no sabe es explicarse? No es lo mismo, pero se suspende igual