lunes, 9 de abril de 2012

Iglesia universal

Voy a trasladarme al aún reciente Viernes Santo, Campo del Príncipe de Granada, 3 de la tarde, una multitud enmudece ante el toque del cornetín que anuncia la hora en la que murió Jesús -la bíblica hora nona-, 3 minutos de clamoroso silencio sólo roto por el toque a difunto de las campanas de la iglesia de San Cecilio. Al concluir esos instantes de silencio, con muchos fieles arrodillados pese al suelo mojado, el arzobispo de la ciudad procedió al rezo de la adoración de las cinco llagas del Cristo de los Favores. Después hizo unas declaraciones en las que, entre otras cosas, animaba a los jóvenes a lanzarse al ruedo del emprendimiento en estos tiempos tan difíciles, con el símil de que a torear se aprende toreando, y pidiéndoles que trataran de poner sin miedo en práctica sus ideas. Sin embargo estas palabras del que preside la comisión episcopal para la Doctrina de la Fe no han tenido la misma repercusión que las de otro miembro de la misma, las del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Plá ese mismo viernes en su homilía. Poca gente habrá oído la homilía íntegra, pero muchos han opinado y siguen opinando sobre ella, y eso que un obispo en una homilía no habla 'ex cathedra'.

Pero de todas las reacciones, la que más me ha llamado la atención ha sido la de Antonio Hernando, ni más ni menos que secretario de Relaciones Institucionales y Política Autonómica del PSOE, que ha dicho textualmente que “la Iglesia se crece cuando gobiernan los suyos”. Le voy a dar algunos datos que creo los necesita: al PP le votaron 10 millones de personas, y casi 6.900.000 votantes al PSOE, pero en España hay 34 millones y medio que se consideran católicos, luego ¿quienes son los suyos, los de la Iglesia Católica?.  

Seis millones de fieles van a misa domingos y festivos, 800.000 afiliados tiene el PP y 600.000 el PSOE, así que creo que la Iglesia es bastante más que un partido, señor Hernando, ¿y sabe lo que significa católico?, pues Universal.

Generalizar o encasillar siempre es equivocarse