lunes, 2 de noviembre de 2015

Llegó noviembre

Ya estamos en Noviembre, y como dice el refranero, “por todos los santos frío en los campos”. De hecho la sabiduría popular nos indica en el tiempo en el que estamos:

“Entre todos los santos y Navidad es invierno de verdad”, “En el día de los difuntos memoria y frío van juntos”, “A primeros de noviembre tu fuego enciende”, “De mitad de noviembre en adelante el invierno es constante”

Y este noviembre además de al cielo por cuestiones meteorológicas deberíamos estar pendientes porque entre el 15 y el 21 tenemos las Leónidas, una lluvia de meteoros asociadas al cometa Tempel-Tuttle que implican de 10 a 15 meteoros por hora, y cuyo máximo esplendor será la noche del 17 (miren al este-sureste que la luna no molestará).

Y sin dejar de mirar al cielo tendremos un enorme trozo de basura espacial, que ha recibido la denominación de WT1190F, y que caerá el viernes 13 de noviembre  procedente de más allá de la luna. Con esa fecha imaginen la de páginas que hay por el Internet anglosajón hablando del fin del mundo.

Pero también este noviembre hemos de mirar a nuestra tierra, será el mes en el que se celebra la fiesta del primer aceite, celebraciones particulares en cada almazara y cooperativa de nuestra tierra y celebración provincial.

Y ahí es donde quiero aterrizar,  siempre debemos mirar al cielo pero con los pies en el suelo, aprender de la sabiduría de nuestros mayores, transmitida de generación en generación pero también renovarnos o morir. No conformarnos con festejar el primer aceite, sino celebrar cómo sacar provecho hasta la última gota del último aceite, disfrutar viendo lluvias de estrellas pero sin distraernos para que la basura espacial no nos caiga en la cabeza.

Así que que “no pase noviembre sin que el labrador siembre”, pero a la vez sepamos que “el futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen”, y esos debemos ser cada uno de nosotros, en nuestra manos está escribir el futuro de nuestra tierra, no dejemos nuestras tradicionales castañas asadas ni abandonemos nuestros proyectos más ambiciosos. Feliz noviembre.