lunes, 9 de febrero de 2015

Tuiteando la Gala de los goya

Anteanoche pudimos ver la gala de entrega de los premios Goya. Al propio espectáculo sobre el espectáculo del cine ahora hay que añadir lo que lo enriquecen las redes sociales, en particular los usuarios de Twitter. porque no es lo mismo ver la gala, que recibir los comentarios de los propios actores (en el doble sentido de la palabra), sus imágenes tras el telón, sus comentarios y sentimientos; así como los comentarios del resto de ciudadanos:

El beso de Dani Rovira a Clara Lago, de película, como no podía ser de otra manera, fue lo más retuiteado, señal de que seguimos siendo un país que cree en el amor, como ya demostramos con el de Casillas y Sara Carbonero. 

Y estando en época electoral no podían faltar los comentarios políticos, como el desaire de Almodóvar a Wert o los tuits de promesas electorales sobre el IVA, aunque afortunadamente fue una gala menos politizada que de costumbre. 

Y como siempre hemos sido un país que se toma las cosas con humor, de lo mejor los tuits con nominaciones irónicas de los espectadores: Goya a Luis Bárcenas como mejor actor de reparto...de sobres. Goya a pequeño Nicolás como mejor actor revelación, o a Pedro Sánchez como el mejor cortometraje,...o las propuestas para reducir el tiempo de la gala, con una trampilla como en “Ahora caigo” que se abriera al pasar 3 minutos de discurso...

Y lo mejor es que las redes sociales prolongan el espectáculo más allá dela propia gala, también en el tiempo, y continúa con los mejor y peor vestidos, las celebraciones posteriores, las dedicatorias y sus olvidos, y la parte más crítica, relativa a los casposos chistes contra los andaluces. 

Y es que el resumir en tan pocas letras una idea agudiza mucho el ingenio, de hecho la gala hay quien la resume como “la isla máxima”.   Pues queridos oyentes, se baja ese telón de la gala y volvemos a la película de nuestra propia vida, con humor y amor, risas y penas, miremos quienes se merecen nuestras nominaciones y seamos los mejores directores de nuestra propio día a día.