lunes, 14 de octubre de 2013

Apoya la campaña "Aceite sólo el de aceituna"

Decía Ortega y Gasset que las palabras eran los déspotas más duros que padece la Humanidad. Es de sobra conocida la importancia del lenguaje para la manipulación, y de hecho los regímenes marxistas o nazis desarroll aron refinados sistemas de propaganda sabiendo que era la primera batalla a ganar. Por el mismo motivo, sin la necesidad o intención de buscar la manipulación, la misma importancia del lenguaje es fundamental en la dirección contraria, ante un término que correctamente utilizado puede favorecer una realidad, y esa es nuestra batalla, la del aceite de oliva: Etimológicamente la palabra Aceite viene de la palabra árabe azzayt que significa “zumo de aceituna” (otras fuentes sitúan el origen en el arameo pero en el mismo significado, lo que viene a ser nuestro aceite de oliva virgen extra). Entonces ¿porqué se denomina aceite al resto de grasas vegetales?, aceite de soja, aceite de girasol, aceite de palma, etc?. Si no vienen de aceituna deberían de usar otro término, y reservar aceite al procedente de aceituna. No hablo de tratar de manipular e lenguaje como primer paso a lograr un objetivo sino de todo lo contrario, corregir el lenguaje para situar nuestro aceite en el lugar que le corresponde, porque las otras grasas vegetales, al ser denominadas como aceite, llevan en la terminología, las bondades que se suponen al aceite (de la aceituna). Ya lo decía Gorgias de Leontinos, 400 años antes de Cristo, fundador de la retórica, “La palabra es un gran soberano, que con pequeñísimo y sumamente insignificante cuerpo lleva a cabo divinísimas obras” El poder insospechado del lenguaje procede sobre todo de la capacidad que tiene para clarificar los conceptos, matizándolos cuidadosamente, o bien para tergiversar su sentido. Agradezco a Marga Reig me haya hecho llegar esta cuestión, y pido a todos los que me escuchan o leen en las redes sociales se unan a esta iniciativa para que la Real Academia llame a las cosas por su nombre, aceite el de la aceituna y el resto grasas vegetales.