martes, 15 de septiembre de 2015

Las Matemáticas del plebiscito catalán, ¡que no te engañen!

Las Matemáticas son exactas, por tanto parece incuestionable cualquier afirmación basada en ellas. 

Por este motivo ya ha comenzado una lucha preparando los resultados de las próximas elecciones catalanas. Según los convocantes, y creadores de la lista de “juntos por el sí”, éstas son plebiscitarias y de los resultados se podrá deducir si los ciudadanos de esa comunidad autónoma quieren o no la independencia del resto de España, pero aquí viene el truco:

Si fuera un referéndum independentista bastaría comprobar la relación entre síes y noes, pero al ser unas elecciones autonómicas tenemos que el resultado final se traslada a un parlamento por medio de la ley electoral d´Hont. ¿Y qué supone eso?, pues que el sistema electoral busca establecer gobiernos estables y reparte los escaños de manera proporcional a los votos con ciertas correcciones (la más trascendente en este caso el favorecer al partido o coalición más votada). 

Matemáticamente eso supone que, como parecen indicar las últimas encuestas, se puede obtener una mayoría absoluta holgada en representantes sin obtener ni de lejos la mitad de los votos.

Como siempre les doy la información y les dejo que reflexiones, aunque les planteo algunas preguntas:
Si suman menos votos “Juntos por el sí” e independentistas que el resto, por coherencia, ¿entenderán que la mayoría no está con ese Sí?, ¿el que gane en escaños la opción independentista con mayoría holgada supondrá una intensa propaganda que haga creer que hay más partidarios de la secesión?, ¿los que no se acerquen a votar, a la vista de las encuestas, estarán de acuerdo con esa mayoría previsible?.

En cualquier caso el tener la información nos ayudará a que no nos manejen, y ya podamos sacar nuestras propias conclusiones acerca de lo que significan los resultados y su valor real, independientemente de las noticias interesadas. Lean encuestas y resultados finales por votos (como si fuera un plebiscito) y por escaños (como un parlamento) y concluyan ustedes solos. El conocimiento evita la manipulación.