lunes, 6 de abril de 2015

Programa Emple@Joven: ¿limosna electoral o el primer paso necesario?

Seguramente muchos de ustedes han oído hablar del Programa Emplea Joven de la Junta. Consiste en un paquete de acciones, junto a 200 millones de euros, para el estímulo del primer empleo juvenil.

El dinero va a los ayuntamientos, que son quienes en último término contratan a estos jóvenes (hay otro plan similar para mayores de 45 años desempleados).

Por poner un caso concreto, en el Ayuntamiento de Jaén han entrado a trabajar 220 jóvenes gracias a este programa, con un contrato que comenzó el 1 de noviembre y terminará el 30 de este mes.



Si nos vamos a la parte económica, y por aterrizar en algún caso concreto y no empezar baile de cifras, un contratado en la categoría D tiene destinada una subvención de 1200 euros, que sería un sueldo muy digno para esa formación si no fuera porque es el propio joven empleado es el que ha de sacar de ahí el pago para seguros sociales, retenciones, vacaciones, con lo que su sueldo real se queda en 700 euros. O sea, un trabajo a tiempo completo de lunes a viernes cualificado por 700 euros, y lo triste es que rápidamente justificamos todos con un ¡pues no está tan mal!, ¡para como está el patio!, ¡menos da una piedra!, ¡mejor que irse al extranjero!.

Pues les voy a refrescar la memoria para agitarles un poco el corazón: no hace muchos años se acuñó un término: los mileuristas. Y ese término designaba a aquellos que en cierto sentido eran explotados, pues cobraban por un trabajo a tiempo completo en torno a los mil euros, sólo unos mil euros. eran dignos de compasión. Pues ahora ser mileurista es todo un lujo, una aspiración para nuestros jóvenes. Los que lo son, pueden sentirse afortunados, tener trabajo, en tu país, cobrar por hacerlo, y encima con un sueldo de 4 cifras…más que afortunados son privilegiados.

No quiero poner la tirita antes de la herida. Creo que cualquier medida de fomento del empleo juvenil es una obligación de nuestros gobiernos (si o la principal ahora), aunque esta parezca una limosna. No deja de ser esa primera línea del curriculum necesaria para tachar la temida condición de las ofertas de empleo “necesaria experiencia”, pero me resulta casual que el plan haya salido en noviembre, y ahora acaba de salir el programa emplea joven 2015, justo en época de elecciones.

Otro lunes, de aquí a unos meses, comentaré desde aquí felicitaré a unos gobernantes que han dado un primer paso de un camino necesario de apuesta por el primer empleo juvenil, o recriminaré que se haya jugado con las ilusiones de una generación necesitada de trabajo, futuro y esperanza, hasta entonces feliz semana.