lunes, 20 de enero de 2014

Por la razón o la fuerza

Muy buenas tardes:

El lema latino «aut consiliis aut ense» («o por consejos o por espada») ha pasado a la historia como el lema patrio de Chile: “Por la razón o la fuerza”.

Es expresión del clásico dualismo saber-poder (consilium-auxilium; «consejo»-«auxilio»), es posible encontrarlo desde la antigua Roma hasta hoy simbolizando la justicia con la balanza (que es expresión de la razón) y la espada (la fuerza).

¿Pero que pasa cuando se la quitamos a la justicia?, ¿cuando es la sociedad la que o por la razón o por la fuerza doblega al Estado de derecho?

Lo estamos viviendo en Gamonal, antes en el conflicto de la basura de Madrid, y cada vez de manera más habitual en esta sociedad.
¿Estamos dando por sentado en esta sociedad que la violencia es un modo de reivindicar y conseguir los objetivos?

"La violencia, sea cual sea la forma en que se manifieste, es un fracaso" (Jean Paul Sartre)

Seguro que todos ustedes, queridos oyentes, tienen la imagen de ese niño consentido que chilla, patalea e incluso pega a los padres hasta lograr el objetivo. Y de todos es sabido que dándole el capricho se calma en ese momento pero se ponen las bases para que la próxima vez la monte con mayor convicción y esperanza de lograr lo siguiente. ¿Y cuándo acaba la espiral?. si acaba, acaba mal

¿Se puede permitir que la violencia condicione las decisiones en un estado de derecho?¿Dónde acaba esa otra espiral? 

Parafraseando a Forges “La violencia es miedo de las ideas de los demás y poca fe en las propias”

No se debe consentir que los violentos logren por esa vía sus reivindicaciones. 

Dicho esto, también es obligación del progenitor escuchar al hijo, tomar las decisiones en bien de éste, explicárselo usando la razón, y tratar de evitar que pierda los papeles. 

De igual manera, un buen gestor debe velar por que sus ciudadanos no lleguen a esos extremos de indignación, que no surjan brotes violentos, pues si prenden es porque el terreno ya estaba seco. 
 Si no son capaces, que se vayan y den paso a otros.
Y tan responsables son los violentos, como los que los provocan o jalean sin vergüenza:
"Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día" (John Lennon)