lunes, 18 de febrero de 2013

Meritocracia, Olvido Hormigos y la cultura del esfuerzo

¿Recuerdan a Olvido?, ¿Olvido Hormigos?, para quien no la recuerde le diré que es esa concejala que hizo un vídeo de contenido erótico para mandar a un futbolista de su pueblo, Los Yébenes. Pues el vídeo no ha sido merecedor de ningún Goya pero la ya ex-edil ha sido premiada con un puesto en un programa de televisión en la cadena amiga. ¿y porqué ha sido seleccionada?, ¿y cuál ha sido su mérito?, ¡pues el que tiene, el vídeo!.

¿Y cómo explicamos ahora a los niños y jóvenes lo que es en esta sociedad un triunfador o una triunfadora?, ¿quién es el referente que deben tomar?, Quizá, considerando el vídeo, pueden entender de manera equivocada que le digamos que en estos momentos difíciles hay que actuar “dándolo todo”. Pero es que no se le conoce otro mérito, y ¿acabarán vendiéndola como la nueva princesa del pueblo?, ¿harán colas los paparazzis en su portal como las hacen en el portal de Belén...Esteban?

Pero aquí los méritos se valoran lo justo. Apenas es conocido, por ejemplo, que Benedicto XVI doctor por la Universidad de Munich, ha sido profesor Universitario en 4 Universidades, Decano y Vicepresidente, y que ya era doctor honoris causa en 8 universidades 5 años antes de ser proclamado Papa... ¡Tendrá formación y méritos para saber lo que hace!.¿y nos permitimos juzgar, incluso terrenalmente, si es acertada su decisión?.

Y no sólo se convierte en mérito un demérito, no se valoran grandes méritos, sino que se obliga a esconder los méritos. ¡que vengan alumnos universitarios a contarte que deben de quitar sus dos carreras del Curriculum Vitae para tener más posibilidades de que te contrate una gran superficie comercial!. O sea, el mérito es no tener méritos. Así nos va.

¿Saben que en Singapur y Finlandia la elección de los gobiernos y autoridades se apoya en la meritocracia, esto es, los ascensos y grandes puestos se basan en la excelencia, la educación, la eficacia, la capacidad?.

Igual que aquí, así nos va. Que hasta los espías hacen méritos entre Mortadelo y Filemón y Torrente. Mientras no se imponga la cultura del esfuerzo, la solidaridad, el trabajo, la constancia, el respeto...lo de España sí que es saltar a la piscina...